El enigma el espíritu moderno, es un texto que nos quiere enseñar una forma de ver el origen de nuestra política, forma de vernos entre nosotros y muchos de los términos que usamos sin conocer su contexto o significado filosófico y real.
El autor nos muestra que la modernidad es una época muy mal entendida ya que no se diferencia completamente entre sujeto e individuo, ni entre autonomía e independencia. Además quiere que tengamos muy presente el valor que tiene el gran avance que tuvo la filosofía en el paso de la razón solo enfocada a los problemas del ser, si no también en los problemas sociales, políticos y morales.
Bibliografía del AutorIván Darío Arango
Doctor de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París
Profesor titular del Instituto de filosofía de la Universidad de Antioquia
Alguno de sus Libros:
Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 1993
La reconstitución clásica del saber. Copérnico- Galileo-Descartes
Los siguientes son algunos Ensayos contenidos en El enigma del espíritu moderno:
El respeto a la ley según Kant
Individualismo y la modernidad según Louis Dumont
El enigma del espíritu moderno
LA filosofía liberal del Magistrado Carlos Gaviria
Descartes según el orden de los problemas
Condorcet y las condiciones de la libertad
Koyré y la pasión por la historia
La filosofía no es una jerga
Otras dos interpretaciones de la modernidad
La filosofía liberal de R. Aron e I. Berlin
jueves, 13 de agosto de 2009
Tesis
El no diferenciar las ideas de sujeto e individuo, ha llevado a una mala comprensión de la época moderna y a que la cataloguen como un periodo homogéneo, sin tener en cuenta las diferencias entre autonomía e independencia, distinguías por la moral y la filosofía moderna que se concentra en los problemas sociales y político. Llevando a que a partir de la filosofía se construya una democracia, un fundamento en los derechos y a entender que la ley es algo que nuestro interior debe aceptar y participar en ella.
Resumen
EL ENIGMA DEL ESPÍRITU MODERNO
Dos ideas han modelado la modernidad, la idea de sujeto y la idea de individuo. Estas dos ideas deben ser bien distinguidas para evitar simplificaciones que confundan la comprensión de modernidad.
Heidegger, quien ha querido ver la modernidad como un proceso histórico homogéneo, muestra que el sujeto es el resultado de radicalizar la matematizacion de la naturaleza. siendo la técnica la esencia de la época moderna, que es la expresión de la ciencia que quiere hacer al hombre dueño y poseer de la naturaleza.
Heidegger no a desconocido totalmente al individuo, pero ha querido derivarlo de la idea de sujeto; una caracterización que nos es concebible. Ya antes de Descartes se decía que el hombre se libera de las cadenas e la antigüedad cuando se concibe a sí mismo como individuo, separándose del poder central e la iglesia.
Además, sus manifestaciones morales son distintas, que son la independencia y la autonomía. Definiendo la autonomía o autodeterminación, como una libertad dependiente de la ley. El otro concepto toma la libertad como independencia.
Así pues no es posible resumir las dos tradiciones en una sola, ya que son ambas valores morales, un fin último de los hombres que hasta pueden dar su vida por ellos.
Autonomía e Independencia
La independencia, busca que la ley sea una garantía de libertad o seguridad; con la autonomía es libre quien puede auto determinarse y participar en la comunidad en busca del consenso.
El modernismo debe se reconocido como un proceso histórico contradictorio, para no caer en el historicismo y es conocer la filosofía moral como una expresión de la modernidad, ya que todos los problemas filosóficos ya se plantean entorno a la discusión moral y social. Como Hobbes, Rousseau y Kant que piensan en el individuo como una idea abstracta del hombre.
Pero ha llegado a ser menos concebible que la interpretación de la modernidad como algo homogéneo, la idea e la búsqueda del bien común a partir del interés egoísta o un individualismo económico. Idea que depende de una armonía total sin voluntad propia del hombre.
La vigencia del proyecto moderno
La filosofía moderna es todo lo que debe ser la filosofía. Esta logro preocuparse no solo por descubrir incógnitas oscuras y aisladas, si no que también de las necesidades política y sociales, razonando con las necesidades populares.
Voltaire y Rousseau, como Hume y Kant consiguieron formular proyectos culturales y políticos aun vigentes. Lo difícil es entender el cambio que genera la nueva idea de razón y el establecimiento de nuevas ases o fundamentos de autoridad y moral.
Con Newton se empezó a reconocer que la razón no es de solo hechos, es preciso partir de la experiencia para aclarar conceptos simples. Por ejemplo Rousseau se centra en explicar la autoridad y sus excesos, de su época violenta y con un contexto inconforme, pero nunca pierde de vista los problemas que en realidad quiere solucionar, con la búsqueda de los principios del derecho político.
Así la filosofía fue llevada desde la ilustración a la más completa realización, por Kant y Rousseau cuando encuentran la trascendencia de la ley, su majestad y rectitud, dándole un valor muy elevado. Aquí la ley tiene relación íntima con el asentimiento de la ley, que no es una imposición exterior, sino más bien una participación desde la conciencia. Lo que define el enigma de espíritu moderno como la búsqueda de la trascendencia por medio de la inmanencia y la conciencia.
Ahora, lo sorprendente es que Rousseau y Kant encontraron el mundo anterior, el mundo e la voluntad, que deja de lado los estímulos exteriores, y es la por la necesidad de la ley.
Son estos los presupuestos filosóficos e la democracia, que modelan al hombre mediante la educación, donde la maldad es consecuencia de la desgracia lo que llevo a Rousseau a completar el liberalismo con su democracia. La democracia implica la participación directa de los ciudadanos en asuntos políticos. La democracia debe asegurar la dignidad.
Kant y Rousseau fueron idealistas ya que se basaron el lo que las leyes y el hombre pueden llegar a ser. Pero no decir que fueron ingenuos, pues siempre estuvieron consientes del inmenso poder que tiene el interés egoísta sobre la acción humana. Nunca creyeron ni en la finalización de las clases y sociedad, ni en el fin de la filosofía. Kant sostuvo que si la humanizada progresaba era por su disposición moral hacia defender el derecho que tiene todo pueblo a arce a si mismo su propia constitución.
Dos ideas han modelado la modernidad, la idea de sujeto y la idea de individuo. Estas dos ideas deben ser bien distinguidas para evitar simplificaciones que confundan la comprensión de modernidad.
Heidegger, quien ha querido ver la modernidad como un proceso histórico homogéneo, muestra que el sujeto es el resultado de radicalizar la matematizacion de la naturaleza. siendo la técnica la esencia de la época moderna, que es la expresión de la ciencia que quiere hacer al hombre dueño y poseer de la naturaleza.
Heidegger no a desconocido totalmente al individuo, pero ha querido derivarlo de la idea de sujeto; una caracterización que nos es concebible. Ya antes de Descartes se decía que el hombre se libera de las cadenas e la antigüedad cuando se concibe a sí mismo como individuo, separándose del poder central e la iglesia.
Además, sus manifestaciones morales son distintas, que son la independencia y la autonomía. Definiendo la autonomía o autodeterminación, como una libertad dependiente de la ley. El otro concepto toma la libertad como independencia.
Así pues no es posible resumir las dos tradiciones en una sola, ya que son ambas valores morales, un fin último de los hombres que hasta pueden dar su vida por ellos.
Autonomía e Independencia
La independencia, busca que la ley sea una garantía de libertad o seguridad; con la autonomía es libre quien puede auto determinarse y participar en la comunidad en busca del consenso.
El modernismo debe se reconocido como un proceso histórico contradictorio, para no caer en el historicismo y es conocer la filosofía moral como una expresión de la modernidad, ya que todos los problemas filosóficos ya se plantean entorno a la discusión moral y social. Como Hobbes, Rousseau y Kant que piensan en el individuo como una idea abstracta del hombre.
Pero ha llegado a ser menos concebible que la interpretación de la modernidad como algo homogéneo, la idea e la búsqueda del bien común a partir del interés egoísta o un individualismo económico. Idea que depende de una armonía total sin voluntad propia del hombre.
La vigencia del proyecto moderno
La filosofía moderna es todo lo que debe ser la filosofía. Esta logro preocuparse no solo por descubrir incógnitas oscuras y aisladas, si no que también de las necesidades política y sociales, razonando con las necesidades populares.
Voltaire y Rousseau, como Hume y Kant consiguieron formular proyectos culturales y políticos aun vigentes. Lo difícil es entender el cambio que genera la nueva idea de razón y el establecimiento de nuevas ases o fundamentos de autoridad y moral.
Con Newton se empezó a reconocer que la razón no es de solo hechos, es preciso partir de la experiencia para aclarar conceptos simples. Por ejemplo Rousseau se centra en explicar la autoridad y sus excesos, de su época violenta y con un contexto inconforme, pero nunca pierde de vista los problemas que en realidad quiere solucionar, con la búsqueda de los principios del derecho político.
Así la filosofía fue llevada desde la ilustración a la más completa realización, por Kant y Rousseau cuando encuentran la trascendencia de la ley, su majestad y rectitud, dándole un valor muy elevado. Aquí la ley tiene relación íntima con el asentimiento de la ley, que no es una imposición exterior, sino más bien una participación desde la conciencia. Lo que define el enigma de espíritu moderno como la búsqueda de la trascendencia por medio de la inmanencia y la conciencia.
Ahora, lo sorprendente es que Rousseau y Kant encontraron el mundo anterior, el mundo e la voluntad, que deja de lado los estímulos exteriores, y es la por la necesidad de la ley.
Son estos los presupuestos filosóficos e la democracia, que modelan al hombre mediante la educación, donde la maldad es consecuencia de la desgracia lo que llevo a Rousseau a completar el liberalismo con su democracia. La democracia implica la participación directa de los ciudadanos en asuntos políticos. La democracia debe asegurar la dignidad.
Kant y Rousseau fueron idealistas ya que se basaron el lo que las leyes y el hombre pueden llegar a ser. Pero no decir que fueron ingenuos, pues siempre estuvieron consientes del inmenso poder que tiene el interés egoísta sobre la acción humana. Nunca creyeron ni en la finalización de las clases y sociedad, ni en el fin de la filosofía. Kant sostuvo que si la humanizada progresaba era por su disposición moral hacia defender el derecho que tiene todo pueblo a arce a si mismo su propia constitución.
viernes, 8 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)